.

.

menu

inicio sobre mí deviaje relatos barcelona pictureperfect

Páginas

5 de mayo de 2014

Encuentros en Panamá

La historia que os quiero explicar empieza con: Estaba yo el otro día por Panamá cuando de pronto me encontré... pero, claro, primero tengo que ponerte en situación (¿Qué narices se me ha perdido a mi en Panamá? etc etc.), así que te lo cuento desde el principio.
 
Vista nocturna casco financiero Panamá
Vista nocturna casco financiero Panamá


Hace poco acompañé a alguien en su viaje de trabajo a Panamá. Como puedes  imaginar, un viaje de negocios es muy diferente a uno por placer. Uno no puede pasarse el día haciendo turismo, comiendo y tomando el sol. Tampoco uno escoge el mismo tipo de alojamiento ni lleva el mismo tipo de equipaje porque en reuniones de negocios, las bermudas y las chancletas están fuera de lugar.

Por suerte yo, que era la invitada, no falté a mi promesa con mi vieja mochila de recorrer el mundo juntas. Así que como os podéis imaginar, el recepcionista del hotel de cuatro estrellas en el que nos alojamos, no me recibió precisamente con los brazos abiertos cuando me vio aparecer con ese gastado macuto colgado a la espalda. Un hotel, que por cierto, nada tenía que ver con los Guesthouses de mis últimos viajes.

Por desgracia, entre reunión y reunión el tiempo no alcanzaba para subirnos a un barco y recorrernos el archipiélago de San Blas (Pendiente para la próxima visita), pero sí tuvimos tiempo para disfrutar de un paseo por el Casco Viejo o acercarnos a ver las esclusas del canal de Panamá.
 
 
 
El Casco Viejo me gustó muchísimo. Resulta que no es el asentamiento de la ciudad de Panamá original. Al parecer, los españoles fundaron allí la nueva ciudad después de que los piratas ingleses saquearan y prácticamente destruyeran la ciudad original. El encanto de este barrio es la mezcla de estilos arquitectónicos que posee con influencias de la colonización española, construcciones neoclásicas y edificios de su periodo colonial norteamericano.
 
Construcciones casco viejo ciudad de Panamá
Construcciones casco viejo ciudad de Panamá
 

Construcciones casco viejo ciudad de Panamá
Casco Viejo ciudad de Panamá

Casco Viejo ciudad de Panamá
Casco Viejo ciudad de Panamá

Dispusimos del tiempo necesario para recorrer sus calles, detenernos frente a las bonitas construcciones, que tan bien conservan sus fachadas de revestimientos coloridos, y ojear las pequeñas tiendecitas que encontrábamos aquí y allí.

Observé el tan marcado contraste entre Casco Viejo y centro financiero. Entre rascacielos insulsos ubicados en cualquier parte, sin ningún tipo de trazado marcado, y pequeñas construcciones coloniales con mucho encanto y mucha historia.
 
Contraste entre Casco Viejo y Casco financiero de ciudad Panamá
Casco Viejo // Casco Financiero
Otra de las visitas que no pudimos realizar fue a la ciudad Colón. Pensábamos conducir hasta allí el segundo día pero una de esas casualidades que tiene la vida, nos llevo hasta la ciudad de Portobelo, situado al este del país. Nos dirigimos allí porque esa misma mañana descubrimos, a través de su blog Sailing to somewhere, que dos amigos se encontraban allí fondeando con su velero y decidimos hacerles una visita.
 
 


Autobús ciudad de Portobelo en Panamá
Portobelo, Panamá

Tengo que confesar que ese fue uno de los encuentros más estimulantes de los que he disfrutado en la vida. Os cuento:
 
Hará ya un par de años, esta pareja compuesta por un catalán y una francesa, cansados de estar aferrados a una aburrida rutina y sintiendo correr por sus venas la necesidad de vivir más intensamente, decidieron escapar de su zona de confort (esa que nos tiene a todos atrapados por mucho que lo queramos negar), cambiaron su apartamento de alquiler en Paris y sus empleos por un velero y pusieron en marcha la aventura de sus vidas: La vuelta al mundo con su nueva embarcación.

La vuelta al mundo, que se dice pronto.  

Puerto de Portobelo en Panamá
Puerto de Portobelo
Contaban con la experiencia de él de toda una  vida navegando con su padre y el entusiasmo, apoyo, amor y confianza de ella para empezar este viaje.
 
Un giro radical en sus vidas, una restructuración en su lista de prioridades y un cambio en su manera de contar el tiempo, nos explicaron.
 
Mientras disfrutábamos de una buena comida en el pueblo de Portobelo, nos relataron todas sus experiencias vividas hasta el momento. Desde el día en que compraron un viejo velero a rehabilitar completamente, hasta el presente en el que esperaban a cruzar el canal de Panamá.


 Trataban de prescindir del motor todo lo posible, dejando en manos del viento la velocidad de su viaje. Habían aprendido a pescar para alimentarse y las langostas estaban entre sus capturas habituales.

En su ruta hasta el momento se incluía Brasil, Colombia, Suriname, Venezuela y, en ese momento, Portobelo. Durante todo aquel tiempo disfrutaron de las cosas bonitas de la vida: habían nadado entre tortugas, habían sido habitantes de paso en diferentes países, habían buceado por aguas cristalinas, habían disfrutado de horas y horas de lectura y habían conocido las más bellas islas paradisíacas.

Nos explicaron que habían sido muchas las personas que habían conocido hasta el momento con las mismas inquietudes que ellos. Amigos, parejas e incluso familias con hijos, que lo habían dejado todo para disfrutar de la vida de una manera diferente, de la manera que ellos habían elegido porque, al fin y al cabo, ¿Cuántos años viviremos? y, ¿Hasta cuándo vamos a posponer eso de cumplir sueños? Para ellos había llegado el momento. 

El siguiente paso en su viaje era cruzar el famoso Canal de Panamá que harían al día siguiente y que nosotros presenciaríamos desde la gradería.





Os resumo muy brevemente en que consiste cruzar el Canal: Lo primero que tienes que hacer es dejar entrar en tu embarcación a un tipo que trabaja para el canal, le tienes que alimentar bien y dejarle pasar dos noches en tu barco. También necesitas reunir un número total de seis tripulantes para que te ayuden durante el proceso de cruzar las diferentes exclusas.

Cruzar el canal consiste en salvar el desnivel que hay entre el lago Gatún y los océanos Atlántico y Pacífico. Para ello, tras muchos intentos por parte de diferentes países, los americanos tuvieron la gran idea: conseguir varios niveles de agua con la construcción de un sistema de esclusas para nivelar esta diferencia. Como el recorrido del canal entre los dos océanos tiene una longitud de unos 80 km, se construyó un juego de exclusas en el límite del lago con cada océano.

Canal de Panamá
Esclusas del canal de Panamá

Para que lo entendáis mejor, se trata de unas compuertas que se cierran una vez ha entrado el barco y suben el nivel del mar para adecuarlo desde el océano del que provengan hasta el lago Gatún. A continuación y, tras pasar una noche en el lago, la embarcación hace su salida hacia el nuevo océano entrando en el siguiente juego de esclusas para rebajar el nivel del mar. Durante este proceso los tripulantes deben atar los cabos que les lanzan desde el muelle y dejarse guiar por las locomotoras para evitar accidentes.
Según dicen el Canal de Panamá es la octava maravilla del mundo y la verdad es que a mí me fascinó igual que me fascinó el hecho de tantos años llenos de fracasos hasta dar con esta solución tan sencilla como abrir y cerrar puertas para cruzar de un océano al otro.

Por desgracia nuestro viaje no dio para mucho más y esto es todo lo que he podido recabar de él. Me llevo sobretodo el relato de dos personas increíbles que lo han arriesgado todo en busca de una vida plena y feliz y que han aprendido que el estrés que sufrimos el resto de nosotros en nuestras monótonas vidas no merece en absoluto la pena.

Un saludo y a disfrutar de la semana :)



¿Te ha gustado? Si es así, te invito a suscribirte al blog pinchando AQUÍ y recibirás en tu correo todos los post nuevos que vaya publicando. ¡Me harás muy feliz! Y además, si quieres puedes seguirme en Google + y Facebook
 

2 comentarios:

  1. Anda que no! No paras tu! Parece muy chulo el casco antiguo! Ojalá fuera fácil dejar todo e irse a recorrer mundo con un velero..! O un velerito..! ;) O una furgo! Yo de momento me quedo con mini escapadas que tmb me llenan de felicidad..! Algo es algo! Un besito!

    ResponderEliminar
  2. que historia más bonita peque! Ojala muchos nos lanzáramos a disfrutar de nuestras vidas (mucho más de lo que ya intentamos hacer) como hicieron en su día ellos….. pero “creo”, sólo creo, que nos faltan “cojones” jejejej!

    ResponderEliminar

Muchísimas gracias por tu comentario, acabas de hacerme muy feliz :)